La inteligencia artificial ya forma parte de nuestra vida cotidiana, y su creciente poder es un arma de doble filo

El informe AI100 sostiene que la preocupación por las máquinas superinteligentes y la pérdida de puestos de trabajo a gran escala a causa de la automatización es todavía prematura, ya que se necesita una IA mucho más capaz que la disponible en la actualidad. La principal preocupación que plantea el informe no son las máquinas malévolas de inteligencia superior a la humana, sino las máquinas incompetentes de inteligencia inferior.

Una vez más, es fácil encontrar en las noticias historias de la vida real de los riesgos y amenazas para nuestro discurso democrático y la salud mental que plantean las herramientas impulsadas por la IA. Por ejemplo, Facebook utiliza el aprendizaje automático para clasificar su feed de noticias y dar a cada uno de sus 2.000 millones de usuarios una visión única, pero a menudo incendiaria, del mundo.

La imagen pixelada de Barack Obama aparece étnicamente blanca cuando se «despixela».

Sesgo algorítmico en acción: el software de «despixelado» hace que una foto del ex presidente estadounidense Barack Obama aparezca étnicamente blanca. Twitter / Chicken3gg

El momento de actuar es ahora

Está claro que nos encontramos en un punto de inflexión: tenemos que reflexionar de forma seria y urgente sobre los inconvenientes y riesgos que está revelando la creciente aplicación de la IA. Las capacidades cada vez mejores de la IA son un arma de doble filo. Los daños pueden ser intencionados, como los vídeos deepfake, o involuntarios, como los algoritmos que refuerzan los prejuicios raciales y de otro tipo.

La investigación sobre la IA ha sido tradicionalmente llevada a cabo por científicos informáticos y cognitivos. Pero los retos que plantea hoy la IA no son sólo técnicos. Todos los ámbitos de la investigación humana, y especialmente las ciencias sociales, deben ser incluidos en una amplia conversación sobre el futuro de este campo. Para minimizar los efectos negativos en la sociedad y potenciar los positivos, es necesario que el mundo académico y la sociedad lo tengan en cuenta.

Los gobiernos también tienen un papel crucial en la configuración del desarrollo y la aplicación de la IA. De hecho, los gobiernos de todo el mundo han empezado a considerar y abordar las oportunidades y los retos que plantea la IA. Pero siguen estando por detrás de la curva.

Se necesita una mayor inversión de tiempo y recursos para hacer frente a los retos que plantean las tecnologías de la IA y los campos asociados, que evolucionan rápidamente. Además de la regulación, los gobiernos también necesitan educar. En un mundo basado en la IA, nuestros ciudadanos, desde los más jóvenes hasta los más mayores, necesitan estar alfabetizados en estas nuevas tecnologías digitales.

Al final, el éxito de la investigación en IA se medirá por la forma en que haya empoderado a todas las personas, ayudando a abordar los numerosos problemas perversos a los que se enfrenta el planeta, desde la emergencia climática hasta la creciente desigualdad dentro de los países y entre ellos.

La IA habrá fracasado si perjudica o devalúa a las mismas personas a las que intentamos ayudar.The Conversation

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea tu sitio web con WordPress.com
Comenzar
A %d blogueros les gusta esto: